Una tarde entré en la guitarrería y veo a en hombre
muy mayor sentado y fumando un puro. Estaba hablando
continuamente y Santos escuchando pacientemente
mientras estaba trabajando. Yo me sentaba también
pero no le seguía bien la conversación y me puze a
estudiar la guitarra. Al rato entraban más amigos
pero el hombre se quedó casi toda la tarde hablando.
El día sigiente cuando volví entrar donde Santos no
estaba el hombre y pregunté a Santos quién era esa
persona a quién no le había visto jamás antes.
Santos me explicó que se trataba de Don Asitores y
se habían conocido durante la guerra civil. Santos
en aquella época era todavía joven pero trabajaba
para los republicanos como mecánico con un coche
taller para hacer reparaciones a los aviones que se
habían averiado durante los combates. Como Santos no
tenía más que quince años era demasiado joven pero
como él tenía una apariencia de más edad le dejaron
pasar. Dijo que un día se encontraron en Madrid
donde estaba la frente por la Ciudad Universitaria.
Santos me contaba que Don Asitores fue un hombre con
un gran talento a todo que se refiere a cosas
técnicas y que él instaló para los soldados
republicanos que estaban en la frente todo lo que se
refiere a cosas sanitarias, agua, luz etc. Eso fue
de gran utilidad y comodidad para los soldados y por
eso le tenían muy conciderado. Y eso fue la razón
que yo escuchaba muchas veces una frase de Don
Asitores durante sus visitas a la guitarrería: " Y
si no es por mi los soldados republicanos hubieron
quedado sin luz y agua corriente durante los
combates en las trincheras de la frente en Madrid."
Yo no sé cuantas veces le oí decir esta frase pero
al final yo la repitía también. El señor Asitores no
dejaba de ir todos los tardes a donde Santos y no se
cansaba de hablar y repetir muchas veces lo mismo y
siempre exhibiendo su sabiduría y Santos siempre
escuchandele con mucha paciencia y afirmando las
largas frases de Don Asitores con un simple: "Claro"
o "pues. si". Los miercoles Don Asitores no venía
porque iba a comer con sus amiguetes, también ya
viejetes, a un restaurante a comer conejo con tomate
y de postre café con copa y como siempre su puro. A
veces los contertuliantes que venían a la
guitarrería se cansaban un poco del señor Asitores
porque siempre estaba hablando y a veces no les
dejaba tocar la guitarra. Yo creo que Don Asitores
no tenía ningún interés para la música y menos para
la guitarra y para ser sincero creo que ni la
gustaba. Cuando le oía hablar y exhibir sus
conocimientos, yo decía a veces disimuladamente: "El
señor Asitores que todo lo sabe y no muere nunca."
Los amigos se rieron entonces pero de alguna manera
le teníamos mucho cariño y no nos ostorbaba de
verdad. Un día pasé por la guitarerría después de un
viaje a Holanda y me dijo Santos: "Sabes una cosa,
ha muerto Don Asitores." Se conoce que murió pocos
días después de una comida copiosa con sus amiguetes.
Nos quedamos un rato en silencio pero al rato dije:
"Sabía todo pero no sabía convencer a la muerte."
Todos le hechamos de menos contando sus historietas
con su cabeza envuelto en el humo de su enterno
puro.Creo que Don Asitores murió con 95 o 96 años. |