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Felix Bayón
 
 


 
Felix Bayón (el camarada Santos)
 
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En el año 1965 fui por primera vez a Madrid para empezar a estudiar seriamente la guitarra flamenca. Empezé a tocar flamenco en el año 1963 y en Cádiz tuve mis primeras clases de guitarra de mi maestro Juan Díaz. El me dijo que para aprender realmente bien el flamenco había que ir a Madrid, ahi se encontraba el meollo. Yo consideraba mi maestro aparte de ser un gran guitarrista también un hombre muy sabio y también otras personas me habían dicho lo mismo.

Asi me trasladé en abril del año 1965 a la capital de España. Cogí un pensión que se llamaba ¨Ponce de León¨ en la calle San Marcos. Este pensión me recomendó una bailaora holandesa un tal René van Yperen y ella me recomendó también una escuela donde podía aprender tocar para el baile flamenco. Era la escuela de Antonio Marín un bailaor cojo, le faltaba una pierna, que daba clases en las Plaza Vara de Rey cerca del Rastro. Luego pasé a la escuela de Mercedes y Albano en la Plaza Tirso de Molina. También empezé a trabajar con un cantaor que se llamaba Luis de Extremadura y tenía un voz muy potente en el estilo de Porrina de Badajoz.

El me llevaba a los mesones por la cava baja y pasamos el platillo para recoger pesetas. Asi también aprendí cosas para acompañar el Cante. En el mes de mayo ya hizo calor en Madrid y después de la siesta callejeaba un poco por el centro de Madrid. Me recuerdo que según iba subiendo por la calle Montera cogí la primera calle a mano derecha, que luego me enteré que era la calle Aduana. A la mitad de la calle vi una pequeña tienda de guitarras y como la puerta estaba abierta decidí entrar. Estaba un hombre de bastanta estatura trabajando a un banco de trabajo haciendo composturas a una guitarra. Cuando me vió entrar me saludaba y yo sin casi decir nada me dirigí a una guitarra que se encontraba sobre un especie de pedestal en el rincón del taller. Yo hice un gesto si podría tocar en ella y el respondío con otro gesto, que si. Empezé a tocar y el hombre paró de trabajar y me escuchó con mucha atención. Cuando terminé de tocar apareció una gran sonrisa en su cara y dijo que había disfrutado mucho de mi toque y preguntó de que país venía y cuando respondí Holanda se ponía más contento aún porque el conocía también unos paisanos míos y le gustaba mucho los holandeses. Con todo esto me presenté y él dijo que se llamaba Félix Bayón y para sun amigos era Felix. Al poco rato entró otra persona en la tienda y empezó a tocar en una guitarra clásica y al rato otra persona más y otra. Y asi viví mi primera tertulia de guitarristas. Hasta que volví en septiembre a mi país pasé con mucha regularidad por la tienda y poco a poco me iba enterando que se trataba de la guitarrería más famosa de España. Era la guitarrería de Santos Hernández.
 



Felix Bayón

Con el paso del tiempo fue pricipalmente Félix Bayón que me explicó muchas cosas referente a la guitarrería y al famoso constructor Santos Hernández. Que Santos Hernández ya se dedicaba hacer guitarras desde el principio del siglo pasado. Estuvo también durante unos años trabajando en el taller de José Ramirez y después abrió el taller en la calle Aduana, si no mal me recuerdo. Todos los grandes guitarristas clásicos y flamencos tocaron en aquella época en una guitarra de Santos Hernández. Por ejemplo Regino Sains de la Maza, Andrés Segovia, Ramón Montoya, Manolo de Huelva, Niño Ricardo y muchos más.

Claro también guitarristas menos famosos y también depende quien podría pagar una guitarra de Santos porque fueron muy caras sobre todo las clásicas. Santos Hernández aparte de ser un gran constructor era también un hombre muy humano. Mientras él construía una o dos guitarras clásicas, también se ponía a construir una guitarra flamenca para un guitarrista que la nesecitaba para trabajar y tenía que mantener una familia. Santos solía construír esas guitarras más sencillas, sin que tuvieran que restar calidad de sonido, para que asi les saldrían más baratas. A los guitarristas clásicos o aficionados a la guitarra clásica les cobraba bastante dinero. Primero porque Santos estaba consciente que era uno de los mejores constructores y segundo la mayoría de los guitarristas clásicos eran gente de bastante dinero y para muchos fue un hobby tocar la guitarra clásica mientras, como dije antes, para los flamencos la guitarra era un herramiento para ganarse el pan de todos los días.
 

No menos humano fue mi amigo Félix Bayón y como para mí él llevaba ese espiritu humano de Santos Hernández le llamé también Santos o Camarada Santos. Durante los años que vivía en Madrid paré inumerable veces en la guitarrería de Santos. Toque casi siempre en una guitarra de Santos auténtica que era la guitarra del primer día cuando entré en la tienda. Era una guitarra bastante afectada por el tiempo pero sonaba de maravilla. Por mucho que pasaba por la guitarrería Santos nunca hizo notar que le comprara una guitarra pero en el año 1965 le compré una guitarra que me fue robada en el año 1968 en Madrid. Como trabajaba entonces en el ballet de Marriema, Santos me prestó una guitarra. En el año 1969 le compré otra guitarra que salió muy bien y después una restauración por los años noventa sigo tocando en ella. Encontré muchisimos amantes de guitarra en la guitarrería, no los puedo nombrar a todos pero a uno no quiero dejar de mencionar y precisamente no fue guitarrista.
 

Que decir más sobre la casa de Santos. Para mi fue mi segunda casa en Madrid. Toque mucho la guitarra y escuché mucho más a los guitarristas que visitaron y pasaron por ahi.Gozé y aprendí mucho sobre la guitarra la música española y no menos de España a través de los amigos de la casa de Santos y sobre todo me acordaré siempre el grán calor humano que tenía el camarada Santos. Era un segundo padre para mi. Me entraba e veces pereza de comprar algo ahi porque nunca quería cobrar y cuando hacía alguna reparación a la guitarra cobraba poquisimo. Cuando se hizo la grán restauración a mi guitarra quiso cobrar solamente los matariales.
 

Y las veces que nos invitó en el bar de al lado. Nunca nos dejó pagar. Era un placer para él invitarnos. Con mi amigo Pedro de el pastor de Marbella fue el hombre más humano que encontré en mi vida. Cuando me enteré que se había fallecido cuando estaba en Holanda me quedé perplejo. Menos mal que le grabé en video unos meses antes de morir.Y menos mal que sigue su hijo con la guitarrería y hay todavia tertulia todos los lunes. Muchos amigos que venían a donde Santos han muerto pero muchos siguen vivos también. Uno de ellos es el guitarrista japonés Aketa que ya viene donde Santos desde el año alredeor del 1970. Viene casi todos los lunes y también el gran guitarrista clásico José Carlos. Qué gusto escuchar y gozar de la música ahi y también las bebidas y tapas. Yo creo que la guitarrería de Santos Hernández es el el último o unos de los muy pocos lugares donde se mantiene la tradicción de las tertulias para los amantes de la guitarra. Olé.
 

 

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