Grandes amigos
Pedro Guajardo
 
 



Pedro Guajardo

 
 
Sería por el año 1981 o 1982 cuando según iba bajando por La Gran Vía de Madrid me encontré en la entrada de un portal con unos escaparates donde veía unas reproducciones de algunos cuadros y la foto de una cara de una persona que era la faz sin duda de un español. Debajo ponían un letrero que decía ¨Pedro Guajardo pintura púnica¨. Los cuadros tenían sin duda un aire esoterico y atraido por las misteriosas reproducciones de los cuadros decidí bajar por una escalera de marmol.

No fueron muchos peldaños y pronto me encontraba con una puerta de cristal donde ponía: ¨Galería Bell Art¨ de Pedro Guajardo expocisión permanente. Empujé la puerta hacía dentro y entré en la galería. De inmediato se encendieron unas luces ténues y de pronto se oía una música que me parece que era una sinfonía de Gustav Mahler.

De pronto me encontraba en un otro mundo y cuando mis ojos estaban acostumbrados al la poca luz que había empezé a distinguir muchos cuadros en el estilo de las reproducciones que había visto en el escaparate en el portal.

Con la gran diferéncia que ahora eran de verdad y los cuadros radiaban una luz misteriosa. Era a causa de unos foques que estaban puesto con mucho disimulo en el techo de la galería. Como ya decía antes parecía estar en otro mundo ya no se oía el ruido de la Gran Vía, parecía estar lejos más lejos de lo que era en realidad. El tiempo había de cierta manera parado y todo estaba envuelto en un aire misterioso, era como un islote de un Atlántida espiritual ya desaparecida. Entré más en la galería y al fondo a la derecha veía como un pequeño despacho donde estaba un hombre escribiendo a maquina. Yo creía que no se había dado cuenta de mi pero de pronto alzó su cabeza y me decía: " Entra entra Usted puede mirar y preguntar lo que quiere." Era sin duda el hombre que había visto antes en la fotografía y me acerque un poco más hacía él. Me presenté y decía que dando un paseo por la Gran Vía me había encontrado con su galeria. Me preguntaba de donde era y dige que era holandés. ¨Ajá del país de Rembrandt¨ exlamó ¨este hombre fue un pintor de verdad.¨ Y Guajardo movía sus brazos hacía arriba para accentuar más sus palabras. Yo confirmaba también mi admiración por Rembrandt pero al mismo tiempo nombraba dos grandes pintores españoles, Velazques y Goya. Guajardo afirmó que habían sido grandes artistas y además Goya era paisano tuyo. Guajardo era también aragonés. Y asi entablamos una conversación muy interesante y agradable. Guajardo me llevó a sus cuadros y sugún ibamos pasando explicó que él no utilizaba pintura de olio sino de cera porque la cera era eterna y el olio se deterioraba a lo largo del tiempo. Me explicó también que lo costó muchisimo trabajo encontrar la fórmula para poder mezclar los colores porque normalmente es imposible mezclar la cera para hacer colores y más los colores tan especiales con que pintaba él. En una pequeña sala más atrás bajando un par de peldaños nos detuvimos un rato ante un cuadro precioso donde se veía la cara de Cristo en transfiguración. Parecía que el cuadro vivía y  la cara de Cristo iba disolviendo y poco a poco desapareciendo en el cosmos. Luego me hizo sentar en un taburete al lado de su despacho y Guajardo me recitó unas de sus poemas. Me quedé maravillado por la belleza de sus poemasy le dige que algún día tendría que publicarlas.¨De momento me quedo con ellas.¨ Me contestó. Después de nuestra charla me despedí con mucho entusiasmo de Guajardo dandole las gracias y prometerle a vover pronto.

Cuando salí del portal el ruido de la Gran Vía parecía aun más y dí más marcha a mis pasos para llegar a casa pronto.
 
A lo largo de los años, cuando estaba en Madrid, visitaba con mucha frecuencia la Galería de Guajardo. Cuando le dije un día que me dedicaba a la guitarra flamenca se entusiasmó mucho, porque le gustaba mucho el cante flamenco. Y asi llevé en ocasiones mi guitarra a la Galería hasta organizar un par de fiestas con muchos amigos de Pedro. Una de esas fiestas quedó grabado por su hijo Pedrín que tocaba el piano. A final nos hicimos amigos y siempre cuando entraba en la Galería decia Guajardo en voz alta: " Aqui tenemos Humberto con H mayúscula el holandés errante.¨  Hasta su muerte en 2004 nos quedamos grandes amigos. La Galería de Pedro con el bonito porche que se veía a distancia en la Gran Vía ya ha desaparecido desde hace años pero cuando paso por ahi y me acerco al portal parace que estoy escuchando esa música que daba un son tan misterioso con esa luz tenue en la Galería Bell Art de Pedro Guajardo.
 

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Para sus pinturas y poemas,
chasque encendido:
Pedro Guajardo 

 

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